En un nuevo análisis de caso, Fernando Tornato explica qué es la unidad fija, por qué se utiliza como mecanismo de actualización y cómo impacta en otras coberturas que tengan vinculación. Además, repasa el origen de este sistema, la evolución de los montos exigidos y los nuevos valores que deberán considerarse para mantener las pólizas adecuadamente actualizadas. Una guía práctica para, sobre todo, no dejar nunca de repetir la importancia de revisar las sumas aseguradas ante cada actualización normativa.

Por el Lic. Fernando Tornato, Docente de AAPAS
Durante su exposición, Tornato explicó que el sistema de actualización surgió originalmente para las coberturas de responsabilidad civil vinculadas a obras de excavación y demolición. Con el tiempo, el mecanismo se extendió a otros riesgos relacionados con el área de infraestructura, como ascensores, conservadores de ascensores y calderas, cuyas sumas mínimas aseguradas se determinan en función de la unidad fija establecida por el Gobierno de la Ciudad.
Tornato recordó que la implementación de estas exigencias implicó una adaptación del mercado asegurador, ya que las coberturas preexistentes no contemplaban inicialmente los montos requeridos para este tipo de riesgos.
Asimismo, advirtió que todavía existen seguros obligatorios que no cuentan con un mecanismo de actualización equivalente, entre ellos, por ejemplo, los correspondientes a riesgos en locales bailables, carteles en la vía pública, agencias de seguridad y volquetes, lo que dificulta mantener parámetros homogéneos para la determinación de las sumas aseguradas.
"Todavía existen seguros obligatorios que no cuentan con un mecanismo de actualización equivalente"
En relación con los valores exigidos, el especialista repasó las sumas mínimas previstas para las distintas actividades alcanzadas por la normativa, tanto para ascensores y calderas como para obras de construcción y demolición, cuyos montos varían de acuerdo con la categoría del riesgo.
Finalmente, Tornato subrayó la necesidad de revisar las pólizas cada vez que se modifican las sumas exigidas, a fin de evitar eventuales insuficiencias de cobertura. «Ante la duda de que en una situación alguien pueda decir: ‘¿Y por qué no me actualiza la suma?’, es mejor actualizar y estar correctamente asegurado», concluyó.«






















