26-06-20265 Minutos

Cláusula swing:

¿cómo funciona en Todo Riesgo Operativo?


Por el
Ing. Tomás Fourcade,
director de Learisk

En esta edición de Análisis de caso, Tomás Fourcade aborda una cláusula habitual en las pólizas de Todo Riesgo Operativo, pero frecuentemente interpretada de manera simplificada: la cláusula swing. A partir de ejemplos prácticos, explica por qué no existe una única versión de esta cláusula, cuáles son sus diferencias con las cláusulas de actualización y qué aspectos deben revisarse para comprender correctamente su alcance y aplicación.

No existe una única cláusula swing

Uno de los principales conceptos a tener en cuenta, explica Fourcade, es que no existe una única cláusula swing. Bajo esa denominación conviven distintas redacciones y mecanismos de funcionamiento, lo que hace indispensable analizar el texto específico incorporado en cada póliza.

Algunas versiones permiten incrementar automáticamente las sumas aseguradas o los límites de cobertura dentro de determinados porcentajes. Otras, en cambio, funcionan como una tolerancia frente a diferencias entre el valor asegurado y el valor real del bien, otorgando un margen dentro del cual no se aplica infraseguro. Sin embargo, una vez superado ese umbral, el beneficio desaparece y el infraseguro se aplica en su totalidad.

Por ese motivo, Fourcade destaca que no alcanza con verificar la existencia de una cláusula swing: es necesario comprender exactamente cómo está redactada y cuáles son sus condiciones de aplicación.


"Fourcade destaca que no alcanza con verificar la existencia de una cláusula swing: es necesario comprender exactamente cómo está redactada y cuáles son sus condiciones de aplicación."


Cláusula swing: absorber variaciones, no corregir errores

Históricamente, estas cláusulas surgieron para acompañar las fluctuaciones de valor de determinados contenidos o mercaderías cuyos precios cambian durante la vigencia de la póliza. Su finalidad es absorber esas variaciones normales de mercado y evitar la necesidad de actualizar permanentemente las sumas aseguradas.

Sin embargo, no fueron concebidas para corregir una suma asegurada incorrectamente establecida desde el inicio de la cobertura. En muchas de sus versiones, la condición esencial es que la suma asegurada original haya sido razonablemente adecuada al momento de contratar el seguro.

Esta diferencia resulta relevante porque la función de la cláusula swing suele confundirse con la de las cláusulas de actualización automática. Mientras estas últimas ajustan sumas aseguradas y límites de cobertura a medida que evolucionan determinados índices o variables económicas, la cláusula swing generalmente opera como un margen de tolerancia frente a desviaciones de valor.

Convivencia pero no excusión con cláusulas de actualización

Otro aspecto importante es que la presencia de una cláusula swing no excluye la existencia de mecanismos de actualización automática dentro de la misma póliza. Ambas herramientas pueden coexistir y cumplir funciones complementarias.

Mientras la actualización automática incrementa efectivamente las sumas aseguradas, la cláusula swing brinda un margen de error o tolerancia frente a diferencias de valuación. En consecuencia, cada una responde a necesidades distintas y debe analizarse de forma independiente.

Además, pequeñas diferencias de redacción pueden modificar significativamente el alcance de la cobertura. Términos vinculados al tipo de bien asegurado, al momento en que debe verificarse el valor o a las condiciones para su aplicación pueden generar resultados muy diferentes frente a un siniestro.


"El control permanente de las sumas aseguradas continúa siendo una tarea fundamental para evitar situaciones de infraseguro".


Una herramienta especialmente valiosa en contextos de volatilidad

A pesar de sus complejidades, Fourcade considera que la cláusula swing sigue siendo una herramienta de gran utilidad, especialmente en entornos donde los precios de mercado, los costos de reposición o los valores de construcción presentan variaciones frecuentes.

En contextos como el argentino, donde la inflación, los costos de reconstrucción y la evolución del tipo de cambio no se comportan de manera uniforme, mantener actualizadas las sumas aseguradas requiere un seguimiento constante. Las cláusulas swing y los mecanismos de actualización contribuyen a reducir esa frecuencia de ajuste y aportan un margen adicional de protección.

No obstante, el especialista advierte que ninguna de estas herramientas reemplaza la necesidad de revisar periódicamente los valores asegurados. Si bien permiten absorber ciertos desfasajes, el control permanente de las sumas aseguradas continúa siendo una tarea fundamental para evitar situaciones de infraseguro.«


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