Las enseñanzas de la Scaloneta
Una reflexión del espacio mujeres de AAPAS
El Mundial de fútbol convoca a ser observado desde un montón de perspectivas. En esta nota, el espacio mujeres de AAPAS encuentra puntos de conexión para reflexionar sobre temas como el liderazgo y el espíritu de equipo de la Scaloneta, haciendo paralelismos interesantes que, si bien toman de excusa la alegría que despierta la selección argentina, buscan ser inspiración para trabajar temas que exceden ampliamente al fútbol y se insertan en la vida profesional cotidiana.

Desde hace algunos años, Lionel Scaloni dejó de ser solamente el director técnico de la selección argentina de fútbol para convertirse en un caso de estudio sobre liderazgo, construcción de equipos y adaptación al cambio. El recorrido que llevó a la Argentina a disputar dos finales del mundo consecutivas ofrece enseñanzas que permiten mirar el propio recorrido profesional.
Rememorando un poco la historia, cuando Scaloni asumió en 2018, tras la frustrante eliminación en Rusia, lo hizo en un contexto de incertidumbre. Era una apuesta que muchos consideraban transitoria. El equipo necesitaba reconstruirse, encontrar una identidad y volver a creer en sí mismo. Lo que siguió fue un proceso paciente y sostenido, basado en una premisa que parece simple, importante de sostener en el tiempo: entrenar (o capacitarse), perseverar y confiar en un proyecto.
“Los proyectos que perduran rara vez son producto de la improvisación individual. Se construyen en el tiempo y con otros."
La Copa América 2021 marcó el primer gran hito. El Mundial de Qatar 2022 confirmó que la idea tenía fundamentos sólidos. Y la campaña de 2026 terminó de consolidar una forma de hacer las cosas que hoy es reconocida dentro y fuera de la cancha.
¿La enseñanza? Los proyectos que perduran rara vez son producto de la improvisación individual. Se construyen en el tiempo y con otros. Atraviesan momentos de tensión, aprenden de sus errores y entienden que el éxito visible es la consecuencia de años de trabajo invisible y donde primó el apoyo de unos sobre otros.
“La Scaloneta nos recordó que los grandes equipos no se construyen alrededor de una sola persona, sino sobre la confianza de que cada integrante tiene algo valioso para aportar. Esa misma lógica inspira al espacio mujeres: crece cada vez que una colega comparte su experiencia, otra acerca una herramienta, una abre una puerta y muchas encuentran una oportunidad.”, expresó Gabriela Bruzzese, vicepresidenta de AAPAS y una de las principales impulsoras de este espacio que busca ser un lugar de encuentro para todas las mujeres vinculadas al mundo del seguro.

El método Scaloni: construir equipos que trascienden las individualidades
¿Qué hizo diferente Scaloni? Más allá de los aspectos técnicos, hay algunos pilares que ayudan a explicar por qué su liderazgo logró sostenerse y evolucionar.
El primero es haber construido un equipo donde el proyecto estuvo por encima de las individualidades. Argentina tiene jugadores extraordinarios, pero el diferencial estuvo en construir un sentido de pertenencia compartido. Los momentos juntos, los asados, las conversaciones íntimas, la posibilidad de mostrarse vulnerables y de hablar abiertamente sobre emociones y salud mental revelaron algo poco habitual en los equipos de alto rendimiento.
En cierta forma, esta selección ayudó a cuestionar algunos estereotipos tradicionales sobre la masculinidad, que se suelen naturalizar como la única forma de organizar los espacios profesionales o empresariales: competencia, destaques individuales, intransigencia, desconfianza, verticalismos, racionalidad extrema, toma de decisiones por imposición.
Valores históricamente asociados al universo femenino como la escucha, la empatía, el cuidado mutuo y la cooperación, demostraron ser fortalezas competitivas. De este modo, fuimos asistiendo partido a partido a un equipo que, lejos de mostrarse duro e inflexible, priorizó por sobre todas las cosas la fraternidad y el equipo.
“Esta selección ayudó a cuestionar algunos estereotipos tradicionales sobre la masculinidad, que se suelen naturalizar como la única forma de organizar los espacios profesionales o empresariales: competencia, destaques individuales, intransigencia, desconfianza, verticalismos, racionalidad extrema, toma de decisiones por imposición."

El segundo pilar fue comprender que, para hacer mejores jugadores, primero había que acompañar a las personas. El trabajo emocional tuvo tanto peso como la preparación táctica y los mismos jugadores lo fueron contando en las entrevistas. De este modo, Scaloni, sin palabras pero con decisiones claras, demostró que, aún en las grandes ligas, un jugador que se siente contenido, escuchado y valorado tiene más posibilidades de desplegar todo su potencial.
En tercer lugar, Scaloni ejerció un liderazgo sereno. Incluso en los momentos de mayor presión, mantuvo un tono mesurado. Si bien las bromas y apodos como “la llorona” no dejaron de aparecer, es viable pensar que esto no parte de una búsqueda de desprestigio por debilidad, sino de la ternura con la que los jugadores se permitieron vincularse, incluso con su director técnico. La calma y amorosidad de Lionel Scaloni se transformó entonces en un activo estratégico. ¿Qué nos enseña este punto? Que los equipos observan permanentemente a quienes los conducen: cuando el líder transmite confianza, habilita a los demás a asumir riesgos, aprender y crecer.
Finalmente, la flexibilidad y capacidad de adaptación a los desafíos externos y sorpresivos. La Selección fue cambiando esquemas y adaptándose a cada rival sin perder su esencia. Pasó de estructuras más rígidas a modelos híbridos, entendiendo que la adaptación no implica renunciar a la identidad.


El espacio mujeres de AAPAS: una construcción colectiva
En AAPAS, la comunidad de mujeres viene transitando un recorrido que busca hacer camino al andar, con la escucha activa como activo insoslayable.
Ver: La Comunidad Expertas de AAPAS organizó el primer encuentro de 2026
Nacida a partir del crecimiento notorio de la participación de mujeres en seguros, relevados además, estadísticamente, en la encuesta MAPAS, la iniciativa surgió como respuesta a la necesidad concreta de generar un ámbito sostenido donde las productoras asesoras de seguros pudieran encontrarse, compartir experiencias, construir vínculos y potenciar oportunidades de desarrollo profesional.
Desde sus primeros encuentros en 2025 hasta su consolidación durante 2026, el espacio fue creciendo bajo la premisa de pasar de la naturalizada competencia a la colaboración.
“Si como comunidad logramos que cada mujer que se acerca a este espacio se sienta más acompañada, más segura y con más herramientas para crecer, entonces también habremos construido un equipo que trasciende a cada una de nosotras."
Muchas mujeres del mercado asegurador desarrollan su actividad en estructuras unipersonales o equipos reducidos. En ese contexto, acceder a redes de intercambio y espacios de networking resulta especialmente valioso. La comunidad de mujeres PAS se propuso precisamente eso: transformar trayectorias individuales en una red con capacidad de multiplicar conocimientos y oportunidades.
“Los equipos más fuertes no son los que reúnen a las personas más talentosas, sino los que consiguen que cada integrante sienta que forma parte de algo más grande. Esa es una gran enseñanza de esta selección argentina”, destacó Gabriela. “Si como comunidad logramos que cada mujer que se acerca a este espacio se sienta más acompañada, más segura y con más herramientas para crecer, entonces también habremos construido un equipo que trasciende a cada una de nosotras.”
La fraternidad, la solidaridad y la construcción horizontal aparecen, entonces, como elementos centrales que, si bien no ocurren tan naturalmente como se creería, demuestran que es posible ensayar otras formas de vincularse profesionalmente y crecer.
“La apuesta insistente por la formación continua responde a la idea de que la reputación de quien asesora a la sociedad sobre sus seguros es una responsabilidad individual que se respalda colectivamente."
Para cerrar, cinco aprendizajes del método Scaloni
- El talento adquiere mayor valor cuando se comparte. Un productor o productora que mentoriza, alguien que transmite una herramienta comercial o que acompaña a quienes recién comienzan convierte un logro individual en un activo colectivo.
- No temer a la pérdida de identidad. Cada persona tiene su propio estilo, su especialización y su recorrido profesional. Esto no opaca que el propósito es compartido: fortalecer el rol de las PAS dentro del mercado asegurador.
- No ceder a la presión. Los espacios profesionales enfrentan desafíos permanentes. Mantener la calma, escuchar y sostener el rumbo permite generar confianza y habilita a las personas a no ocultar sus fallas sino socializarlas para corregirlas colectivamente.
- Pensar en términos de aliados, no de competidores. La colaboración no surge espontáneamente; requiere decisión, tiempo y práctica. Pero una vez instalada, multiplica las posibilidades.
- No existe el éxito sin preparación. Detrás de cada logro hay años de entrenamiento silencioso. Del mismo modo, quienes hoy lideran equipos, desarrollan negocios y ocupan espacios de referencia comenzaron mucho antes, compartiendo saberes, construyendo vínculos y apostando por procesos cuyos resultados todavía no eran visibles. Lo que millones de personas vieron en la cancha durante este Mundial de fútbol fue apenas la expresión más visible de un proyecto que lleva años construyendo una forma de ser en equipo. En AAPAS sucede algo similar. La apuesta insistente por la formación continua responde a la idea de que la reputación de quien asesora a la sociedad sobre sus seguros es una responsabilidad individual que se respalda colectivamente. A más profesionales formados y actualizados, más conciencia aseguradora y más sólido el sistema asegurador.
“Ese sentido de pertenencia es el que queremos seguir construyendo. Los campeones no se reconocen solamente por las copas que levantan, sino por la huella que dejan en los demás.”, reflexionó Bruzesse.«














































