La inteligencia artificial está cambiando el mundo a una velocidad vertiginosa, generando desafíos en todas las instancias de la vida. El sector asegurador no es excepción y, en este sentido, AAPAS recoge en su gestión la importancia de convocar a especialistas para transferir sus conocimientos a las y los PAS. Sucedió en el FNS 2026, con Santiago Bilinkis y, en esta nota, las 4 capacidades para no volverse obsoleto con la IA, convocada por la comisión de vida.
La comisión vida de AAPAS convocó a Ismael Briasco para brindar una charla orientada a sumar herramientas y habilidades que permitan a las y los productores asesores incorporar la IA a su trabajo y, al mismo tiempo, fortalecer capacidades que siguen aportando valor diferencial. Briasco es emprendedor digital, mentor estratégico y conferencista con más de 25 años de experiencia en tecnología y transformación digital. Nacido en la provincia argentina de Santa Fe y radicado hace pocos años en España, es formado como coach ontológico.
El productor aumentado | Las 4 capacidades para no volverte obsoleto | Ismael Briasco
Durante el encuentro, Briasco abordó los cambios que la tecnología está generando en las formas de trabajar y propuso cuatro capacidades sobre las que los PAS pueden apoyarse para adaptarse a este escenario: identidad, experimentación, arquitectura y orquestación.
1. Identidad: saber por qué el cliente te elige
Briasco propone que el Productor se haga preguntas incómodas: ¿Por qué me eligen mis clientes? ¿Qué tengo de diferente? ¿Qué hago distinto frente a otros que hacen exactamente lo mismo? ¿Qué podría desarrollar de diferente? La respuesta a estas preguntas construye una identidad, a la que Briasco llama “el líder aumentado” y cuyo poder reside en su capacidad de autoconocimiento. La identidad es el diferencial propio, aquello en lo que el productor pone su impronta.
Esto adquiere especial importancia frente al avance de una IA que puede producir información, mensajes y tareas de manera cada vez más eficiente: “el dato puede venir de la IA, pero el diferencial está en cómo el productor lo interpreta y lo utiliza”, explicó Briasco.

“Durante el encuentro, Briasco abordó los cambios que la tecnología está generando en las formas de trabajar y propuso cuatro capacidades sobre las que los PAS pueden apoyarse para adaptarse a este escenario: identidad, experimentación, arquitectura y orquestación.”
2. Experimentación: probar constantemente
Ya no alcanza con aprender una herramienta y quedarse con ella: hay que probar permanentemente nuevas herramientas y formas de trabajar porque la tecnología cambia continuamente.
Para argumentar esto, Briasco ejemplificó cómo utiliza distintas herramientas de IA y va probándolas a medida que aparecen. La razón es que lo que hoy funciona puede cambiar rápidamente y hay que tener la plasticidad de experimentar constantemente. Su recomendación para quien todavía no empezó es empezar a usar las herramientas y aprender haciendo, sin pretender estar al día con absolutamente todo, porque es imposible.
3. Arquitectura: pasar de la ejecución al criterio
Briasco sostiene que muchas personas tienen demasiado tiempo ocupado en tareas operativas repetitivas, fácilmente automatizables o delegables a la IA. El objetivo es trabajar menos para liberar tiempo de ejecución y dedicarlo a actividades de mayor valor.
Nuevamente dio como ejemplo su propia metodología de trabajo: utiliza la IA para preparar reuniones, analizar información, resumir su actividad, procesar mentorías y realizar tareas que antes le llevaban mucho tiempo. Una tarea que antes le llevaba 50 minutos, pasa a demandarle unos pocos utilizando la inteligencia artificial, siempre con una revisión humana final.
La idea central es entonces sacar de la agenda humana las tareas que puede realizar la IA y conservar para la persona el criterio.

4. Orquestación: decidir qué ya no debería depender de uno
Vinculado al punto anterior, Briasco señaló que la IA no se plantea solamente como una herramienta para hacer una tarea puntual, sino como una tecnología capaz de recibir indicaciones, ejecutar procesos y mejorar a partir de la experiencia. De esta forma, ejemplificó que sus propias habilidades fueron cambiando en el manejo de la IA porque las fue perfeccionando. A su vez, algunos sistemas de inteligencia artificial pueden mejorar su manera de ejecutar una tarea a partir de los errores y aprendizajes anteriores.
En este esquema, el productor deja de ser quien realiza personalmente cada paso del proceso y pasa a diseñar, delegar, supervisar y corregir.

“La IA puede hacer cada vez más trabajo, pero es el productor quien conserva valor en su identidad, su criterio, su capacidad de decidir y en cómo organiza y supervisa ese trabajo.”
Estas cuatro capacidades se conectan con una idea transversal: la IA puede hacer cada vez más trabajo, pero es el productor quien conserva valor en su identidad, su criterio, su capacidad de decidir y en cómo organiza y supervisa ese trabajo. Briasco lo sintetiza mediante el concepto de human in the loop.«


















