30-03-20266 Minutos

Cláusula de interrupción de accesos:

una cobertura clave de TRO

Las pólizas de Todo Riesgo Operativo (TRO) suelen estructurarse como respuesta directa a daños materiales sufridos por el propio asegurado. Sin embargo, la dinámica actual de los riesgos industriales, cada vez más interconectados, ha impulsado el desarrollo de cláusulas que extienden esa protección hacia eventos externos. Entre ellas, la cláusula de interrupción de accesos. En este nuevo Análisis de Caso, Tomás Fourcade, director de Learisk, explica de qué se trata.


Por el
Ing. Tomás Fourcade,
director de Learisk

“La cláusula de interrupción de accesos es una forma de ampliar la cobertura de pérdida de beneficios o lucro cesante, que en general cubre la pérdida de beneficios que se genera como consecuencia de un daño material cubierto en la póliza”, comienza explicando Tomás Fourcade. Esta ampliación introduce un matiz central: la posibilidad de cubrir pérdidas que no derivan de un accidente propio, sino de eventos ocurridos fuera del predio asegurado.

La lógica de la pérdida contingente

El concepto técnico que subyace a esta cláusula es el de pérdida de beneficios contingente. Se trata de situaciones en las que la operatoria del asegurado se ve afectada por daños que ocurren fuera de la planta, provocados por terceros, proveedores, clientes o en la infraestructura circundante.

“Si, por ejemplo, se me interrumpe el acceso en la única autopista de camino a la planta por inundación y yo no aseguré inundación porque creía que mi planta estaba alta, no voy a tener cobertura. Si hubo un terremoto, lo mismo. Entonces, yo tengo que cubrir el riesgo para que algo que hubiese estado cubierto, pero pasa fuera de mi planta, también tenga cobertura de pérdida de beneficios”, ejemplifica Tomás.

La interrupción de accesos es, precisamente, una de las formas más frecuentes en que este tipo de pérdidas se materializa.

Condición esencial: coherencia de coberturas

Uno de los aspectos técnicos más relevantes de esta cláusula es su carácter dependiente de las coberturas contratadas en la póliza base. Es decir, no se trata de una cobertura autónoma. Para que la cobertura opere, el evento que provoca la interrupción debe ser un riesgo previamente cubierto en la póliza principal, aunque el daño ocurra fuera del establecimiento asegurado.

Este principio aplica también a otros eventos como terremotos o explosiones, consolidando la necesidad de coherencia técnica en el diseño de la póliza.

Daños materiales y decisión de autoridad

El análisis de casos permite dimensionar con mayor precisión los alcances y limitaciones de la cláusula de interrupción de acceso.

Un ejemplo reciente es el ocurrido en el Parque Industrial Spegazzini, de amplia repercusión mediática. En ese caso, podían darse dos escenarios distintos: daño material o decisión de autoridad.

Ver: Las enseñanzas que dejó el caso del polígono industrial en Ezeiza

El daño material en el acceso ocurre cuando la explosión, por ejemplo, afecta directamente la infraestructura (un puente o una autopista). En ese caso, la cobertura puede activarse, siempre que ese riesgo esté contemplado en la póliza.
Ahora, si el acceso se interrumpe por disposición de una autoridad, la cobertura ya no se activaría por interrupción de accesos en sentido estricto, sino que requeriría una cobertura vinculada a lo que se llama decisión de autoridad sin daño material.

Alcance geográfico: más allá de las inmediaciones

Otro punto crítico es la definición del alcance territorial de la cobertura. Si bien muchas pólizas hacen referencia a las “inmediaciones” del riesgo asegurado, en la práctica los eventos pueden ocurrir a distancias significativas y aún así impactar de manera directa en el siniestro.

Para dar un ejemplo, Tomás Fourcade menciona un caso ocurrido en Perú, donde la caída de un puente a 150 km de una planta industrial interrumpió completamente la logística de abastecimiento. Esto explica por qué las interrupciones de acceso no siempre son necesariamente en las inmediaciones; hay que ver cómo define la cláusula la interrupción de acceso.

Este tipo de situaciones obliga a revisar cuidadosamente la redacción contractual y a evaluar escenarios logísticos críticos.

Sublímites y período de indemnización

En la práctica, las coberturas contingentes, donde está incluida la interrupción de acceso, suelen contratarse con límites inferiores a la cobertura principal. Sin embargo, esta lógica puede resultar insuficiente.

“Si yo a mi planta llego a través de un puente y un siniestro lo colapsa, puede ser más largo y más importante eso que lo que le puede pasar a mi planta.” advierte Fourcade. Y completa: “siempre tenemos que estar prediciendo lo impredecible. Siempre hay que estudiar las pérdidas posibles y las pérdidas máximas. Para cualquier hipótesis.”

Anticipar lo improbable como práctica profesional

El diseño adecuado de estas coberturas exige un enfoque prospectivo y basado en evidencia. No se trata de especular, sino de aprender de la experiencia acumulada en el planeta.

“Hay que leer lo que pasa en el mundo. Casi todos los siniestros ya ocurrieron en algún lugar alguna vez. Estar enterado de lo que pasa es la mejor forma de detectar lo improbable”, recomienda Fourcade.«


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